

Este tipo de dieta aportaba cantidades más grandes de vitaminas y minerales que las dietas actuales debido a que hoy en día se refinan y elaboran los alimentos.
Conforme el hombre se fue desarrollando fue aprendiendo a cazar y a comer carne. Después apareció la agricultura, con la que se introdujeron los cereales, las legumbres y los productos lácteos.
Algunos expertos en nutrición dicen que este distanciamiento de la dieta arquetípica forrajera ha perjudicado la nutrición de los seres humanos en general.
Creen que algunas de las alergias e intolerancias alimentarias se deben a que el hombre en su origen más primitivo nunca comió algunos tipos de alimentos y que en consecuencia el hombre actual nunca se ha adaptado a ellos.